Críticas

LOS PERROS COMO TESTIGOS: “LO QUE TENEMOS”(2018), PAULO PÉCORA #CINEAR

Por Mercedes Orden

Una cámara en mano observa el viaje entre la noche y el día que comienza. Al llegar a destino, las calles de arena anticipan la cercanía a la playa. Una casa familiar en la costa bonaerense se vuelve a abrir para pensar nuevas configuraciones. Los recién llegados, sacan las frazadas, compran el vino, cocinan. El espacio fuera de temporada impone sus paisajes entre anchas playas y mares deshabitados. Male, Fran y Uri disfrutan la soledad del entorno de forma conjunta. Soledad que no es total, sino que comparten con perros que ocupan el rol de testigos, pero también de anfitriones en ese amplio hogar donde descansan. Este trío de amigos juega a las cartas, lee, toma mates, conversa sobre religión o Berlín mientras sonríe transmitiendo una sensación de libertad.

Al llegar la noche, los cuerpos bailan en la sobremesa mientras la cámara los sigue y disfruta del ritmo, bebe con y de ellos, se funde en un éxtasis que pronto se apaga para alcanzar un nuevo clima donde la tensión emerge. En su cuarto largometraje, Paulo Pécora acompaña las confusiones con movimientos que se proponen como decisión estética, pero también temática donde personas y situaciones exhiben profundos cambios a la hora de pensarse en relación a otros.


Lo que tenemos es el relato de un corto y definitivo viaje, pero también de un plan donde el muelle y los árboles hacen de telón de fondo, mientras los cuerpos se recortan en medio de una nocturnidad desierta que al igual que en la playa, no parece haber nada más allá de ellos. Escrita y producida por Pécora junto a sus tres protagonistas –Maricel Santin, Mónica Lairana y Alberto Rojas Apel– esta película colectiva se propone como una oportunidad para pensar y re-pensar las maneras de vinculación y las nuevas configuraciones familiares: lo que se forma, deforma y conforma; el tiempo de a tres que va en paralelo a la necesidad de otro tiempo individual donde cada cual pueda alcanzar su lugar a fin de poder tomar la distancia para analizar su presente.

Las contingencias aparecen citadas a partir de los Fragmentos del discurso amoroso de Roland Barthes como parte de esos vínculos que se afirman y mutan, que se interpretan desde diferentes perspectivas pero convergen en la(s) idea(s) de amor. Las intenciones exponen quiebres pero también la oportunidad de construir a partir de las disidencias, de buscar puntos en común a la hora de comprometerse a crear un proyecto colectivo. El viaje a La Lucila del mar es apenas la excusa. Un viaje que excede al espacial, que habla de un tránsito, de un estado a otro y obliga a aceptar el cambio definitivo en la vida de estos tres amigos. Pécora vuelve a interrogarse acerca de los territorios y a poner frente a cámara personajes que necesitan correrse de sí para alcanzar, en esa conexión con las playas, el silencio y las plantas, un conocimiento profundo.

Argentina, 2018.
Dirección: Paulo Pécora. Actúan: Mónica Lairana, Maricel Santin, Alberto Rojas Apel.
Guion/producción: Maricel Santin, Mónica Lairana, Alberto Rojas Apel y Paulo Pécora.
Dirección de fotografía y cámara: Paulo Pécora. Dirección de arte: Maru Tomé.
Sonido directo y banda sonora: Germán Chiodi. Edición: Nubia Campos y Paulo Pécora. 67 min.

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