Críticas

VEJEZ, MUERTE Y COMPROMISO CON LA VIDA: “NOMADLAND” (2020) CHLOÉ ZHAO. ESCRIBE: ROBERTO ORDEN

(Advertencia: este texto contiene spoilers)

Roberto Orden, Buenos Aires. Psicólogo Clínico (UBA). Magister en Gerontología Social (Universidad Autónoma de Madrid). Docente. Integrante del Espacio Gerontovida.
Supervisor de proyectos gerontológicos.

Perseguiré
los rastros de este afán
como sigue el agua a la sed…


“Perfume”, Jorge Drexler

Nomadland, la flamante ganadora de los Premios Oscar, escrita y dirigida por Chloé Zhao, permite pensar una serie de aspectos desde la perspectiva de la Gerontología Crítica. Desde su comienzo el título hace ruido, no es algo meramente emblemático, sino que pre-anuncia el conflicto,  que re-suena por doquier en todo el recorrido del film. En dicho desarrollo, resulta en vano intentar separar continente y contenido. El país nómada no es equivalente al país de los nómadas que migran para mejorar su situación, sino una referencia a que los mismos ambientes o contextos están abiertos al cambio y la traslación. En esta especie de clave cuántica no se sabe si se mueven los sujetos o es el ambiente el que está en movimiento y/o reconfiguración. 

La producción retrata las consecuencias de la crisis de las hipotecas de alto riego del año 2007 que llevó a la adquisición de viviendas a sectores sin la solvencia necesaria en los Estados Unidos. El incremento exponencial de la morosidad y las ejecuciones de vivienda  llevaron a miles de personas —tras haber perdido sus viviendas y empleos— a adoptar una vida nómada para subsistir con trabajos temporarios. Nomadland cuenta las historias de algunas de ellas, en particular la de Fern, una maestra sexagenaria que, al enviudar y  cerrar la empresa minera en la que trabajaba,  se ve  obligada a dejar la vivienda anteriormente otorgada por su empleador. En presencia de dicha catástrofe, empujada por la crisis económica y en consonancia con el espíritu libertario e icónico norteamericano, se lanza a las rutas del oeste de los EUU. Sin otra cosa por perder, acondiciona su camioneta estilo van, para encarar la travesía llevando presentes los recuerdos de su matrimonio y algunos efectos personales como la vajilla regalada por su padre. El vehículo, al que apoda Vanguardia, es una suerte de hogar rodante, desde donde busca nuevas posibilidades laborales. La sombra siempre presente de acceder a una jubilación por su edad avanzada, es rechazada por ella, dado que nunca le permitiría llevar una vida con dignidad.

La película expresa las inquietudes personales y las dificultades materiales que enfrentan muchos mayores estadounidenses que vieron su vida cambiar radicalmente al ser expulsados del sistema laboral, quedando condenados a vagar en busca de los puestos de trabajo temporales y precarios. En ese recorrido, Fern va a establecer relaciones con muchas personas nómadas (en su casi totalidad mayores) interpretadas en pantalla por actores no profesionales entre las que se destaca Linda May, atesoran mucha experiencia en trabajos y ocupaciones previas, que  le abren  la puerta para empleos a la protagonista en las condiciones precitadas. Se relaciona además con otra mujer de nombre Swankie quien la ayuda en un desperfecto mecánico que tuvo Vanguardia, le confiesa que sufre de un cáncer terminal, que aspira a no morir en un hospital, sino a seguir su recorrido y, en lo posible, a terminar su vida contemplando algo que nunca hubiese visto, aspirando a ser recordada por un grupo de nómadas arrojando una piedra al fuego.

Por sugerencia de Linda, Fern se encuentra en un campamento —luego en otros— con Bob Wells líder y especie de predicador de una comunidad de nómadas, quien por un lado cuestiona desde un lugar canónico, a los horrores y sobre todo la deshumanización del sistema capitalista, pero al mismo tiempo la adentra en los aspectos profundos de la humanización del camino así como en el valor de la cooperación. También, casi de un modo accidental y luego de forma más intencional, se acerca a Dave con quien establece un vínculo próximo al de pareja. Se ayudan mutuamente, lo sigue en una oferta laboral, lo asiste en una internación por enfermedad aguda. Junto a él, visita un telescopio en un parque arqueológico por la noche donde el guía del lugar refiere que los objetos que ven en el cielo más tarde o más temprano estallan y generan lluvias de átomos que acaso pueden alcanzar las manos abiertas de los presentes.

Durante la sucesión de escenas los personajes se separan sobre todo por razones laborales y coyunturales, pero también se vuelven a encontrar, intercambiando aprendizajes y transmisión de saberes personales, siendo constantes. La cooperación, el afecto y la solidaridad entre los integrantes de los grupos que se conforman y se deshacen en el tránsito de los caminos. Estos nómadas a pesar de expresar deseos de continuar travesías en común dan por sentado de un modo tácito y aceptan que todos pueden desvincularse libremente.   

Tres mujeres nómadas

La directora del film, Chloe Zhao1, de 39 años, nació en China y vivió en Pekin hasta los 14 años, cuando fue enviada a un internado en Londres y luego a Los Ángeles para terminar el colegio secundario. Estudió producción, guion y dirección de cine en la Universidad Nueva York. Cuando ganó los premios a Mejor Película, Mejor Directora y Mejor Actriz de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión, Zhoe señaló: “Queremos dedicar este premio a la comunidad nómada que nos recibió de manera tan generosa. Gracias por mostrarnos que envejecer es una parte hermosa de la vida, un viaje que todos debemos apreciar y celebrar. Cómo tratamos a nuestros mayores dice mucho de quiénes somos como sociedad y qué debemos hacer mejor”. El Gobierno de la República Popular China si bien siguió de cerca la carrera profesional de esta joven directora, censuró la información concerniente a su triunfo en los Oscar de la Academia de Hollywood, de este año.  Con antelación a esta producción, Zhao viene trabajando  para Estudios Marvel, especializada entre otras cosas en la adaptación cinematográfica de famosos comics. Es a raíz de ciertas condiciones de atadura contractual con dicha empresa, que debió realizar la dirección de Nomadland con baja exposición y muchas veces haciendo correcciones a distancia de los lugares concretos de filmación.  

Frances McDormand, de 63 años, obtuvo su tercer Oscar (Fargo, de 1996, de los hermanos Coen; y Tres anuncios por un crimen, de 2017, de Martin McDonagh) como mejor actriz de película. Fue abandonada por sus padres biológicos y adoptada por un matrimonio conformado por una enfermera y un pastor de los Discípulos de Cristo abocados a misionar y ayudar a comunidades marginales de los EEUU, llevando a la familia a viajar por todo el país. Fue nómada desde tempranas épocas, razón por la cual vivió circunstancias muy afines con las de su personaje Fern. Al recibir el Oscar a la mejor actriz por Nomadland señaló: “mi voz está en la espada, sabemos que la espada es nuestro trabajo”2.

Jessica Bruder autora del libro que data del año 2017, sobre el que está basada la película: Nomadland: Surviving America in the Twenty-First Century. Se desempeña como profesora de escritura narrativa en la Escuela de Periodismo de Columbia, es colaboradora de importantes medios de comunicación de Estados Unidos y miembro del Madagascar Institute de Brooklyn especializado en eventos de arte guerrilla. Durante cerca de tres años Jessica recorrió 20.000 kilómetros de rutas con una van usada que bautizó Van Halen, procurando estudiar la forma de vida de trabajadores migrantes en su gran mayoría adultos mayores, los cuales van desempeñando distintas tareas, de baja calificación, para su subsistencia.

Chloe, Frances y Jessica no simulan jugar o identificarse con roles de nómadas, por el contrario, las tres, a su modo, lo son. 

Epifanías en los viajes de Fern

Procedí a seleccionar algunas escenas de la película, con algún sesgo de arbitrariedad, a las que les otorgué el valor de epifanías3. En esa operación tomo una expresa distancia de todo tipo de connotación religiosa en el uso de este concepto. Me doy cuenta que cada una de las mismas guarda una continuidad en la trama argumental del film, pero a la vez, conllevan una carga de sentidos importante con relación a la vejez, la muerte y el compromiso con la vida.

Una adivina, en un campamento del camino, le interpreta a Fern el motivo por el cual no puede sacarse el anillo de boda —objeto circular—, explicándole que lo mantiene en su dedo, para no perder el amor de su esposo fallecido. 
Fern cuando sale a la ruta, decide llevar algunas cosas personales y de su historia, por ejemplo, un plato con motivos de “hojas de otoño” que su padre le regaló en oportunidad de su graduación lo cual coincide con la vida real. En el desarrollo del film Dave quien aspira a ser su pareja trata de ayudarla a desocupar a Vanguardia porque encuentran hormigas en su interior y sin querer rompe esa vajilla, provocando evidente enfado en la protagonista.
En una de las últimas separaciones de Fern con Dave, este le deja un presente consistente en una piedra circular por la cual Fern mira el horizonte y Dave le aclara en una nota que si ella lo va a visitar a posteriori, tiene muchas de esas piedras para regalarle.
Fern dice a una de sus amigas, con antelación a la escena del regreso final a su antigua casa, que se sentía atraída por dicha vivienda porque el fondo lindaba con el horizonte y la falta de límites, lo que se reproduce casi al finalizar el film, cuando se observa a la protagonista saliendo del perímetro del alambrado y caminando sin ningún obstáculo visible por delante.  A posteriori de que Fern decide no tomar en cuenta la última y más firme propuesta de convivencia por parte de Dave, aparece en un paraje en la ruta en una serie de escenas con Fern al borde del océano y arriba de algunos acantilados adyacentes al mar. 
Bob Wells — el líder predicador — señala que no existen las separaciones definitivas y que las personas vuelven a encontrarse en el camino.

Tras presentar estos elementos quiero ensayar una línea interpretativa pero también, dejar constancia que estos temas tienen múltiples articulaciones y sentidos posibles en los campos propuestos. Fern sufrió pérdidas enormes al igual que Frances Mc Dormand en su vida real, sabe que el amor hacia su esposo y a su vida pasada en el pueblo minero procuraron enmendar y restañar esas heridas profundas. La circularidad de insistir en dicho esfuerzo reparatorio la puede llevar a alentar objetos recordatorios de tiempos pasados que a la vez circularicen su presente y pasado como el plato de su padre y el anillo de su esposo.

Luego la presencia disruptiva de Dave propone un corte o ruptura de dicha circulación —quien rompe el plato-obsequio paterno— puede confundirla porque también le propone nuevos y futuros movimientos circulares, como las piedras, desde donde mirar juntos el mundo. Sin embargo, tras visitarlo, se da cuenta que Dave está constelando en el presente con su propia existencia pasada, al tratar de enmendar con su abuelidad una mala paternidad. Descubre epifánicamente que nada desaparece como los átomos del espacio, pero que existe una zona desconocida  que la atrae, hologramatizada con el fondo de su antigua casa, con sus sentimientos oceánicos y, sobre todo, con  su tránsito por el camino.

Por qué leer las cosas  en clave gerontológica

La película presenta de entrada y sin filtros las difíciles situaciones en que vive una gran mayoría de las personas mayores, a la vez que plantea los grados de libertad que tienen todos aquellos y aquellas que deciden no declararse a sí mismos jubilados en la vida y optan por salir del agujero.  Puedo imaginar con ustedes ocasionales lectores, lo difícil que puede tornarse vivir en medio del desierto, con provisiones y dinero limitados y siempre a punto de acceder a enclaves y campamentos desconocidos. Todo ello consuena, de punta a punta, con el proceso de envejecimiento en nuestra sociedad.

Fern ostenta enormes pérdidas y otras que de seguro sobrevendrán en su futuro. Pese a ello elige el camino de su sensibilidad, de la continuidad de su estilo, de su curiosidad, de la confianza en su capacidad laboral, de la lucha y también del ejercicio de una renovada solidaridad. Asume el desafío de enfrentarse y de buscar el espacio abierto. Sabe que las personas después de todo se desintegran en átomos que migran a través de millones de años luz para volver a tocar a otros seres.

Al final nunca hay un adiós definitivo, siempre nos veremos en el camino como dice Bob Wells en el film…

REFERENCIAS
1 https://www.youtube.com/watch?v=_01VZka5i0Q Discurso de Chloe Zhao en ocasión de la entrega del Oscar
2 https://www.youtube.com/watch?v=y-NV9RYWR3g Discurso de Frances McDormand en ocasión de la entrega del Oscar
3 Concepto tomado como referencia de Walter Benjamin en Denkbilder. Epifanías En Viajes , Cuenco de Plata, Buenos Aires, 2011.

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